Sin título

Reflexión

Cormorán grande.
Nuestra forma de vida nos ha desconectado de la naturaleza, la mayor parte de nosotros, que vivimos en ciudades, contemplamos el mundo natural como algo ajeno a nosotros, un ambiente que está en el exterior y al que tenemos que desplazarnos para visitarlo, sin darnos cuenta de que nosotros mismos formamos parte de esa naturaleza.
Observar las aves tiene algo que resulta fascinante, yo creo que es porque nos conecta con esa naturaleza que hemos olvidado.
Las aves son libres, son de los pocos animales que aún no hemos conseguido dominar, no les afecta los limites, fronteras y normas que hemos establecido y tratan de hacer sus vidas evitándonos.
Nos demuestran que el mundo no es como intentamos configurarlo, que no existen líneas que lo dividen y lo que ocurre en un lugar tiene consecuencias en otro, por muchas fronteras que hayamos establecido entre esos lugares.
Los científicos las ven como bioindicadores, observándolas descubren de que forma nos equivocamos al intervenir en la naturaleza, conscientes de que si a las aves no les va bien algún cambio que hemos provocado, a nosotros tampoco.